• 06 MAR 18
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    Todo lo que debes saber sobre el Síndrome de la salida torácica

    Todo lo que debes saber sobre el Síndrome de la salida torácica

    Siempre se recomienda acudir al médico de forma regular para llevar un seguimiento de nuestra salud, ya que así podemos saber si un molestia se considera algo más grave o no. El Síndrome de la salida torácica abarca un conjunto de trastornos en los que se produce una compresión sobre los nervios y los vasos sanguíneos localizados entre la primera costilla y el hueso de la clavícula.

    Tal vez de primeras al oír esto pienses que es una mera molestia que se puede tratar enseguida, pero la verdad es que si no coge a tiempo puede mermar de manera considerable la calidad de vida de la persona que lo padece.

    Subtipos del síndrome de la salida torácica

    • Neurogénica. Así, los nervios son los que se encuentran pinchados en esta pequeña región corporal.
    • También se puede producir por el aplastamiento de una o más venas (venoso) o de las arterias (arterial).
    • -No específico. Se desconoce la causa que provoca malestar en el paciente.

    Síntomas del síndrome de la salida torácica

    Como hemos visto con anterioridad, este síndrome se divide en subtipos, los cuales presentan diferentes síntomas en la persona que los padece.

    • Síndrome de la salida torácica neurogénica:
      • Molestia que puede variar en intensidad y que se presenta por el cuello, los hombros y brazos.
      • Entumecimiento de los dedos de las manos.
      • Mano de Gilliatt-Sumner.
    • Síndrome de la salida torácica vascular:
      • Sensación de palpitaciones sobre la región donde se ha producido presión sobre los vasos sanguíneos.
      • Palidez de las manos y tono azulado en toda la extremidad afectada.
      • Hormigueo y debilidad en la mano afectada y en el cuello
      • Dificultad para percibir el pulso en la muñeca del brazo alterado.
      • Formación de coágulos en la extremidad lesionada.

    Causas del síndrome de la salida torácica

    • Se pueden modificar las estructuras internas tras sufrir este tipo de lesiones.
    • También se producen cambios dentro de la anatomía de la madre durante esta condición médica.
    • Mala postura. Así, la ergonomía de esa persona influye en la posibilidad de desarrollar esta alteración. Por ejemplo, incluimos posturas como hombros y cabeza caídos.
    • Alteraciones que presentan un origen genético. Las personas que poseen desde el momento de su nacimiento ciertos defectos estructurales son más propensas a desarrollar esta enfermedad. Por ejemplo, presentar una costilla de más antes de la primera costilla.
    • Sobrecarga de las articulaciones. En los individuos que presentan sobrepeso u obesidad las articulaciones tienen que mover más peso de lo normal, alterándolas.
    • Repetición de ciertos gestos. Por ejemplo, en el trabajo o cuando realizamos algún deporte, realizamos de manera constante determinados movimientos. Así, se desgastan las estructuras que intervienen y se pueden desarrollar patologías por ello.

    Diagnostico del Síndrome de la salida torácica

    Por otra, es necesario realizar una serie de pruebas para conocer el trastorno. En primer lugar se realiza un examen físico del paciente, donde se estudian los síntomas externos. Después , se realiza unas pruebas de imagen de la caja torácica, como pueden ser la Resonancia Magnética o la Tomografía  Axial Computarizada. También se realiza un estudio de la conducción nerviosa, donde se estudia la capacidad de ciertos nervios para transmitir el impulso nervioso y analizar así los daños.

    Tratamiento del Síndrome de la salida torácica

    • Con la ayuda de un especialista se pueden realizar los ejercicios con menos molestias y con más movilidad articular.
    • Uso de medicamentos. Se administran para calmar el dolor (analgésicos), para reducir la inflamación (antiinflamatorios) y para disolver coágulos sanguíneos.
    • Intervenciones quirúrgicas. De esta manera, se intentan reducir las molestias en los casos clínicos que tengan riesgo de presentar complicaciones.

    Prevención del síndrome de la salida torácica

    • Realizar actividad física
    • Podemos adoptar una serie de hábitos saludables que pueden reducir el riesgo de padecer esta enfermedad. Por ejemplo, evitar los movimientos repetitivos, ya sea en el trabajo o realizando cualquier deporte y mejorar nuestra higiene postural.
    • Es importante mantener una dieta equilibrada y saludable que debemos complementar con una actividad física moderada. Hay varias patologías que cursan con compresión de estructuras, por ello es importante realizar pruebas de imagen que descarten la existencia de masas.
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