• 13 MAR 17
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    Cómo se realiza una tomografía por emisión de positrones (PET)

    Cómo se realiza una tomografía por emisión de positrones (PET)

    La maquina en el que se realiza la exploración tiene apariencia de circular y en su interior se mueve una camilla que es donde se tumba el paciente, habitualmente hacia arriba. La camilla se mueve por el interior del agujero del tomógrafo, y el paciente permanecerá en su interior unos 20-30 minutos mientras se van tomando las imágenes. Esta prueba no suele causar claustrofobia, pues el paciente no permanece en el interior de un sitio cerrado y tampoco se oyen ruidos molestos. Por lo general, puede ser habitual cambiarse la ropa por una bata de hospital. Antes de comenzar la exploración le harán quitarse todos los objetos metálicos, incluido la dentadura postiza o los sonotones, pues pueden interferir en las imágenes realizadas.

    Una hora antes de la exploración se le administrará el radiofármaco por vía oral, por vía intravenosa, o por vía inhalada. Si el radiofármaco se administra por vía intravenosa le cogerán una vía venosa en el brazo para introducirlo.

    Durante el procedimiento, un técnico le estará vigilando a través de un cristal desde una sala contigua, y le indicará que no se mueva. En caso de que se haga un TAC junto con el PET, generalmente primero se toman las imágenes del TAC y luego las del PET. A veces, tras el PET, se repite el TAC utilizando contraste. Dependiendo del órgano estudiado, se puede realizar un procedimiento diferente. Por ejemplo, para estudiar el corazón se le puede hacer un PET antes y después de hacer ejercicio, o antes y después de la administración de un medicamento que aumenta el flujo sanguíneo cardiaco.

    Tras la prueba, es posible que le digan que espere un poco a que el técnico vea la calidad de las imágenes por si es necesario repetir algo. El hecho de repetir la toma de las imágenes no quiere decir que le hayan encontrado algo malo, por lo que no debe ser motivo de preocupación. Tras la prueba le retirarán la vía intravenosa del brazo, a menos que haya que repetir algún procedimiento ese mismo día.

    El PET es una prueba muy segura porque la dosis de radiación administrada es muy pequeña. Las reacciones alérgicas al radiofármaco pueden ocurrir, pero son extremadamente raras. La inyección del radiofármaco puede causar una leve molestia en el brazo, pero muy breve. El radiofármaco administrado por vía oral no tiene ningún sabor, y la administración del radiofármaco por vía inhalada no se diferencia de la inhalación del aire ambiental.

    Grupo Scanner Vizcaya cuenta en su centro Radiología Clínica Vizcaya, con un PET-TAC, modelo BIOGRAPH 6 de la casa SIEMENS. Con este tipo de tecnología se consigue fusionar las imágenes de un PET con las de un TAC-TC, consiguiéndose entre otras ventajas una mayor localización anatómica de las lesiones malignas.

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