Un PET-TAC es una prueba de imagen de medicina nuclear que junta dos exploraciones en una sola sesión. La PET muestra cómo están funcionando los órganos y tejidos gracias a una pequeña cantidad de una sustancia radiactiva que se inyecta en una vena, y el TAC aporta la anatomía, de modo que se ve en qué punto exacto está lo que la PET ha encontrado. Se usa sobre todo para estudiar el cáncer, y también el cerebro y el corazón. En Grupo Scanner Vizcaya se hace el PET-TAC en Bilbao, siempre con la petición de tu médico.
Qué es un PET-TAC y cómo funciona
PET son las siglas de tomografía por emisión de positrones. En algunos informes y webs verás TEP, que es lo mismo, y TEP/TC o PET/TC para la prueba combinada con el TAC.
La prueba se basa en un radiofármaco: una molécula unida a una pequeña cantidad de material radiactivo. Se inyecta en una vena del brazo, viaja con la sangre y se acumula en unos tejidos más que en otros, por ejemplo en los tumores o en las zonas con inflamación. Una cámara especial capta la energía que emite y un ordenador la convierte en imágenes. Las zonas donde se ha acumulado más se llaman «zonas calientes» y pueden indicar una actividad metabólica alta.
El radiofármaco más usado es la FDG (fluorodesoxiglucosa), una molécula parecida a la glucosa. Las células cancerosas son metabólicamente más activas y pueden absorber más glucosa, y por eso suelen destacar en la imagen.
Por qué se combinan se entiende bien con el plano de una ciudad de noche, donde el TAC serían las calles y la PET, las ventanas con la luz encendida. Por separado cuesta saber en qué portal está cada luz; superpuestos, se ve enseguida. Hoy casi todas las PET se hacen en equipos combinados PET/TC, y como las dos exploraciones se hacen seguidas en el mismo equipo y sin cambiar de postura, hay menos posibilidades de error.

Para qué sirve un PET-TAC
El uso más habitual de la PET es el estudio del cáncer, pero también sirve en procesos que no son oncológicos. Quien decide si la necesitas, y con qué radiofármaco, es tu médico.
En el cáncer: diagnóstico, extensión y respuesta al tratamiento
En oncología, el PET-TAC ayuda a diagnosticar pronto si una lesión es maligna, a ver cuánto se ha extendido un tumor, a valorar si el tratamiento está funcionando y a detectar si la enfermedad ha vuelto. Conocer esa extensión, en concreto, ayuda a elegir el tratamiento. Si quieres ir más despacio, qué aporta el PET-TAC en cada fase del cáncer recorre la prueba fase a fase, y cómo ayuda el PET-TAC a evaluar la respuesta al tratamiento se centra en el seguimiento. Hay también uno dedicado a un caso concreto, el PET-TAC en el cáncer de mama inflamatorio.
Una zona que capta mucho radiofármaco no siempre es un tumor. Un resultado anormal puede deberse a un cáncer, a una infección o a un órgano que no funciona bien, y en una PET también puede haber resultados falsos. Por eso, en la mayoría de los casos, el cáncer se confirma con una biopsia. Para ver qué aporta cada una, lee qué hacen el PET-TAC y la biopsia y por qué no se sustituyen.
En el pulmón
Cuando aparece una masa en el pulmón, la PET puede ayudar a saber si es cancerosa o inofensiva.
En el cerebro: memoria, alzhéimer, epilepsia y párkinson
Una PET cerebral muestra cómo está funcionando el cerebro, algo que la resonancia o el TAC no enseñan porque solo ven su estructura. Se suele pedir cuando esas pruebas no dan suficiente información. En general, la PET cerebral puede ayudar a diagnosticar demencias como el alzhéimer, localizar el origen de las crisis epilépticas antes de una cirugía, diagnosticar o seguir un tumor cerebral y distinguir el párkinson de otros trastornos del movimiento. Ten en cuenta que son usos de la PET en general. El catálogo de Grupo Scanner Vizcaya recoge el PET-TAC con FDG, colina, PSMA y amiloide, y si en tu caso está indicada, y con qué radiofármaco, te lo dirá tu médico. Para profundizar tienes qué estudia la PET cerebral en neurología y cuándo se pide, otro artículo sobre la PET en el párkinson, en preguntas y respuestas y otro sobre los tipos de demencia y las pruebas que ayudan a diferenciarlos.
En el corazón
En cardiología, la PET puede ayudar a ver qué efecto ha tenido un infarto en el músculo cardíaco y a identificar qué partes se beneficiarían de una angioplastia o de un baipás coronario.
Otros procesos no oncológicos
Más allá del cerebro y el corazón, la prueba se usa en otros procesos; tienes un ejemplo en la PET en las enfermedades inflamatorias.
El contraste en el PET-TAC
Además del radiofármaco, el PET-TAC lleva contraste, y conviene no confundirlos porque son dos sustancias distintas. El radiofármaco es lo que capta la PET; el medio de contraste ayuda a que ciertas zonas se vean mejor en las imágenes.
Por eso, antes de la prueba, avisa al personal de enfermería en estos casos:
- Si alguna vez has tenido una alergia o una reacción a un medio de contraste. A veces hay que tomar medicación antes para evitar otra reacción.
- Si tienes problemas de riñón.
- Si eres diabético o alérgico a algún medicamento. Consúltalo con el personal de Medicina Nuclear antes de recibir el radiofármaco.
- Si tomas medicamentos, también los que se compran sin receta, porque algunos pueden interferir con el resultado.
El radiofármaco, en cambio, no suele provocar reacciones alérgicas, aunque si eres alérgico también tienes que decírselo antes a enfermería.
El día del PET-TAC, paso a paso
Antes de la prueba
Tienes que venir en ayunas de 6 horas. En ese tiempo debes beber al menos medio litro de agua y puedes orinar todas las veces que lo necesites. No tomes bebidas con azúcar ni con calorías. Cualquier cosa así puede alterar cómo se reparte el radiofármaco y obligar a repetir la prueba otro día.
Llega a la hora, porque el radiofármaco pierde su efecto en poco tiempo y un retraso puede obligar a darte otra cita. Trae el volante con la petición de tu médico, el DNI y la tarjeta de Osakidetza (TIS) o la de tu aseguradora, y ven con ropa cómoda, sin joyas ni objetos de metal. La preparación, con más detalle, está en esta guía sobre cuándo se pide la tomografía por emisión de positrones y cómo prepararla.
Puedes venir con un acompañante, pero cuando te pongan el radiofármaco tendrá que esperar fuera de la unidad. No pueden acompañarte niños, menores de edad ni mujeres embarazadas. Si te agobian los espacios cerrados, coméntalo al pedir la cita; el equipo de PET-TAC tiene una apertura de 78 cm.

Durante la prueba
Primero te inyectan el radiofármaco en una vena del brazo. En la mayoría de los casos solo notarás el pinchazo, parecido al de un análisis de sangre; a veces se siente frío subiendo por el brazo. Después esperas alrededor de una hora en una sala individual, en reposo y en silencio, mientras el radiofármaco se reparte por el cuerpo.
Luego te tumbas en una camilla que se desliza dentro del equipo. Se hace primero el TAC y después la PET, y tienes que estar quieto, porque moverte puede emborronar las imágenes. La obtención de imágenes dura entre 20 y 30 minutos. A veces hacen falta imágenes tardías, lo que no significa necesariamente que haya algún problema ni que algo sea anormal.
Contando la inyección, la espera y las imágenes, el PET-TAC dura de media unas 2 horas. No duele; como mucho, se hace algo incómodo pasar un buen rato quieto sobre la camilla.
Después de la prueba
La inyección no da sueño ni impide conducir. Puedes retomar tus actividades, pero evita el contacto con niños menores de 10 años y mujeres embarazadas, y sigue las demás precauciones de distancia y tiempo del apartado de seguridad. Bebe más líquidos de lo habitual durante el resto del día para eliminar el radiofármaco por la orina. En general, ese mismo día no deben hacerse otras pruebas médicas, porque podrían interferir entre sí.
Las imágenes las informa un radiólogo o un médico nuclear, y tu médico es quien te explicará el resultado. Para las dudas que te queden, hemos reunido las preguntas más habituales antes de un PET-TAC.
Seguridad del PET-TAC: radiación, embarazo y precauciones después
La cantidad de radiación que se usa en una PET es baja. Aun así es un riesgo, y tu médico y tú podéis valorarlo frente al beneficio de tener el diagnóstico correcto.
Si estás embarazada, crees que puedes estarlo o has tenido alguna falta, dilo antes de que te administren el radiofármaco. Si das el pecho, avisa también, porque las sustancias radiactivas pueden pasar a la leche materna. Te dirán si debes suspender la lactancia.
Por el riesgo radiológico, después de la prueba hay que tomar precauciones con la familia, los cuidadores y los compañeros de trabajo:
- Evita el contacto con niños menores de 10 años y mujeres embarazadas. Si tienes que estar cerca de ellos, mantente a más de 2 metros y nunca más de 2 horas seguidas.
- Con niños mayores de 10 años, evita el contacto cercano.
- Con el resto de la familia, los amigos, los compañeros de trabajo y en lugares públicos, mantén también ciertas precauciones de distancia y tiempo.
- Lávate siempre las manos después de orinar, no derrames orina fuera del inodoro y tira de la cadena varias veces.
- Si el paciente, niño o adulto, usa pañales o sistemas de recogida de orina, hay que cambiarlos más a menudo y con guantes desechables. Todo ese material va en bolsas de plástico cerradas a la basura normal.
Volver al trabajo no suele ser un problema. Consúltalo antes con el personal del servicio si tu trabajo supone exposición a radiaciones o contacto con niños o embarazadas, o si pasas toda la jornada a menos de 2 metros de otra persona.
Tipos de PET-TAC que hace Grupo Scanner Vizcaya
La FDG es solo uno de los muchos radiofármacos que existen, y algunos se unen a proteínas concretas del cuerpo. Según el radiofármaco, en el catálogo de Grupo Scanner Vizcaya hay cuatro tipos de PET-TAC.
PET-TAC con FDG
Es el más común. Usa un radiofármaco marcado con flúor-18 (18F-FDG), parecido a la glucosa, y muestra dónde hay células con mucha actividad, como las cancerosas.
PET-TAC con colina
Está en el catálogo como PET-CT 18F-colina. Si tu médico te lo ha pedido, encontrarás respuestas en preguntas y respuestas sobre el PET-TAC con colina.
PET-TAC con PSMA
El PSMA es una proteína que está en la superficie de las células del cáncer de próstata. El radiofármaco se une a ella, y la PET permite localizar las células que se han extendido fuera de la próstata, a los huesos, los ganglios u otros órganos. Se usa para ayudar a diagnosticar el cáncer de próstata que ha vuelto o se ha diseminado y para planificar el tratamiento. Si lo que te preocupa es el diagnóstico inicial, lee cuándo y cómo se hace la biopsia de próstata.
PET-TAC amiloide
La acumulación de placas de beta amiloide en el cerebro se asocia con la enfermedad de Alzheimer, y la PET permite ver esas placas en el cerebro de una persona viva. Para confirmar el alzhéimer, a veces se necesita una PET junto con un análisis del líquido cefalorraquídeo (LCR), y el resultado lo valora tu médico. Sobre esta prueba puedes leer qué es el PET amiloide.
La gammagrafía, la prueba hermana
La gammagrafía en Bilbao también es medicina nuclear. Con una pequeña dosis de una sustancia radiactiva, estudia cómo funcionan órganos como el tiroides, los huesos, los riñones o el corazón. Se hace con una gammacámara, también en el Hospital Universitario IMQ Zorrotzaurre.

TAC, resonancia o PET-TAC: en qué se diferencian
El TAC usa rayos X y da muy buena información anatómica, y la resonancia ofrece imágenes de gran detalle sin radiación, sobre todo de articulaciones, columna, cerebro y tejidos blandos. Las dos muestran la estructura de los órganos y el flujo de sangre; la PET, en cambio, muestra cómo funcionan. Cada una tiene su página: qué es un TAC y qué es una resonancia magnética.
Al detectar cambios a nivel celular, la PET puede encontrar una enfermedad antes de que se vea en un TAC o una resonancia. Su imagen tiene menos resolución que la de esas dos pruebas, aunque para muchas indicaciones es más sensible. Existe también la PET/RM, una tecnología que aún no está disponible en todas partes; lo explicamos en la diferencia entre TAC y PET-TAC, y dónde queda el PET-RM.
Dónde hacerte un PET-TAC en Bizkaia
En Grupo Scanner Vizcaya, el PET-TAC se hace en Bilbao, en el Hospital Universitario IMQ Zorrotzaurre (Ballets Olaeta, 4), el hospital privado más grande y mejor equipado de Euskadi, donde ejerce un cuadro médico amplio y de gran experiencia y profesionalidad. Dentro del hospital, la prueba tiene lugar en el Departamento J, el de Medicina Nuclear.
El equipo de PET-TAC es de última generación y permite estudios más rápidos y con menos dosis de radiofármaco. Contamos su llegada en la noticia del nuevo PET-TAC del hospital. Todas las variantes que se hacen allí están en el catálogo de exploraciones.

Preguntas frecuentes sobre el PET-TAC
¿Qué significa PET en medicina?
PET significa tomografía por emisión de positrones. Es una prueba de medicina nuclear que, con un radiofármaco, muestra cómo funcionan los órganos y tejidos. Cuando se combina con un TAC en el mismo equipo se llama PET-TAC o PET/TC.
¿Cuándo te mandan hacer un PET-TAC?
Lo pide tu médico cuando necesita saber cómo funciona un tejido y no solo cómo es. Lo más habitual es en el cáncer, para ver su extensión o cómo responde al tratamiento, pero también se pide para estudiar el cerebro, el corazón o procesos que no son oncológicos. Si no sabes qué se busca en tu caso, pregúntaselo a tu médico.
¿Cuánto dura un PET-TAC?
Unas 2 horas de media en total. La mayor parte es la espera de alrededor de una hora tras la inyección; la toma de imágenes en sí dura entre 20 y 30 minutos.
¿Duele un PET-TAC?
No. En la mayoría de los casos solo notarás el pinchazo de la inyección, como en un análisis de sangre.
¿Tiene efectos secundarios?
Por lo general, no. Puede quedar un dolor o enrojecimiento leve donde te pincharon, que se pasa pronto. El radiofármaco no es tóxico, no da sueño y no te impide conducir. Como el PET-TAC lleva contraste, avisa antes si has tenido alguna reacción a un contraste o si tienes problemas de riñón.
¿Hay que ir en ayunas a un PET-TAC?
Sí, 6 horas. Puedes y debes beber agua, al menos medio litro en ese tiempo. Si eres diabético, consulta antes con el servicio, porque el azúcar y la insulina en sangre pueden alterar el resultado.
¿Puedo ir acompañado?
Sí, pero tu acompañante esperará fuera de la unidad desde que te pongan el radiofármaco. No pueden acompañarte niños, menores de edad ni mujeres embarazadas.
Cómo pedir cita para un PET-TAC
Al PET-TAC puedes venir con un volante de Osakidetza, por tu mutua o aseguradora o por tu cuenta, pero siempre con la petición de tu médico.
La cita se pide en la página de cita previa o llamando al Servicio de Atención al Paciente (SAPU) en el 946 02 60 00, de lunes a viernes. Si lo prefieres, escribe por WhatsApp al 688 82 77 32 o a sapu@gruposcanner.biz.
Pedir cita previaLlamar al 946 02 60 00WhatsApp 688 82 77 32
