Resonancia Magnética.
Tomografía Axial Computarizada.
TAC Cardiaco.
Tomografía por Emisión de Positrones. La tomografía computarizada, también conocida como TAC, es una prueba de diagnóstico por imagen que utiliza rayos X combinados con un sistema informático avanzado para obtener imágenes en cortes del cuerpo humano.
Estos cortes permiten analizar órganos, huesos y tejidos desde distintos planos, ofreciendo una visión mucho más detallada que la obtenida con una radiografía simple. Gracias a esta tecnología, el especialista puede identificar alteraciones internas con mayor precisión y tomar decisiones clínicas fundamentadas.
Cuando se consulta qué es una tomografía computarizada, lo más relevante no es la tecnología en sí, sino su utilidad. Se trata de una prueba orientada a responder preguntas clínicas concretas, no de una exploración genérica. Por ese motivo, su indicación siempre está relacionada con una sospecha diagnóstica específica.
Antes de realizarla, es recomendable confirmar qué zona del cuerpo será estudiada, si la prueba incluye contraste y si existe alguna preparación previa necesaria.
Aunque todas forman parte del diagnóstico por imagen, cada técnica tiene indicaciones distintas y no son intercambiables entre sí.
La radiografía convencional permite una valoración rápida, principalmente ósea, pero ofrece una imagen plana con información limitada de tejidos internos. En muchos casos se utiliza como primer estudio, aunque puede resultar insuficiente para un análisis completo.
La tomografía computarizada aporta imágenes seccionales con gran nivel de detalle. Es especialmente útil cuando se necesita rapidez diagnóstica, evaluación precisa de órganos internos o detección de lesiones que no se aprecian en radiografía.
La resonancia magnética no utiliza radiación y proporciona un excelente contraste de tejidos blandos. Su indicación depende del tipo de patología, del tiempo disponible y de la información que se desea obtener. En determinados casos, el especialista puede valorar como alternativa una resonancia magnética en Bizkaia, especialmente cuando se requiere un estudio más específico de determinadas estructuras.
La elección de una u otra prueba no depende del paciente, sino de la pregunta clínica que se quiere resolver.
La tomografía computarizada se indica cuando aporta una ventaja clara en precisión, rapidez o capacidad diagnóstica. Se utiliza con especial frecuencia cuando el médico necesita una imagen detallada en poco tiempo o cuando otras pruebas no ofrecen una respuesta suficiente.
Entre los motivos clínicos más habituales están la valoración de traumatismos con posible afectación interna, el estudio de dolor agudo sin causa clara, el análisis de órganos del tórax o del abdomen, la detección de hemorragias, el seguimiento evolutivo de determinadas enfermedades y el control de procesos oncológicos.
Ejemplo clínico de uso urgente. Ante un dolor de cabeza intenso de inicio brusco, la tomografía computarizada permite descartar con rapidez hemorragias u otras alteraciones que requieren actuación inmediata.
Ejemplo clínico de seguimiento. En pacientes con diagnósticos previos, esta prueba permite comparar estudios previos y valorar cambios de forma objetiva, lo que resulta clave para decidir si existe evolución, estabilidad o respuesta al tratamiento.
En todos los casos, la indicación responde a una necesidad médica concreta y a una pregunta clínica específica, no a una exploración rutinaria.

No todas las tomografías computarizadas requieren contraste. La decisión depende del objetivo del estudio y del tipo de información que se necesita obtener.
La exploración sin contraste permite valorar determinadas estructuras y es suficiente en algunos contextos clínicos, según el protocolo indicado por el especialista.
La exploración con contraste intravenoso mejora la visualización de vasos sanguíneos, órganos y lesiones, lo que permite una interpretación más precisa en muchos estudios y facilita caracterizar hallazgos que, sin contraste, podrían resultar menos claros.
Antes de una prueba con contraste es fundamental informar sobre antecedentes de alergias, reacciones previas a contrastes, enfermedad renal conocida, tratamientos habituales y posibilidad de embarazo. Estos datos permiten aplicar el protocolo adecuado y realizar la exploración con las máximas garantías de seguridad.
La tomografía computarizada utiliza radiación ionizante, pero las dosis están estrictamente controladas y ajustadas según la zona estudiada y el motivo clínico.
En medicina, la indicación de esta prueba se basa en una valoración beneficio riesgo. En la mayoría de los casos, el beneficio diagnóstico es claramente superior al riesgo potencial, especialmente cuando la información obtenida cambia decisiones clínicas relevantes.
El mayor riesgo no suele ser la prueba en sí, sino no disponer de la información necesaria para establecer un diagnóstico correcto o para tomar decisiones terapéuticas con fundamento.
Si existen dudas, es razonable consultarlo con el médico para valorar si hay alternativas válidas o si el estudio puede realizarse en otro momento, sobre todo cuando se trata de controles repetidos o de seguimientos a largo plazo.
La realización de la prueba suele ser rápida y bien tolerada. A tu llegada se revisa la solicitud médica y los datos clínicos relevantes. Si el estudio incluye contraste, se confirma la información necesaria antes de iniciar la exploración para asegurar que el protocolo es el adecuado.
Durante la prueba permanecerás tumbada mientras el equipo realiza el estudio en pocos minutos. No produce dolor. En caso de contraste, puede aparecer una sensación transitoria de calor, que suele durar pocos segundos y desaparece de forma espontánea.
Tras finalizar, el centro indica el procedimiento de entrega de resultados y las recomendaciones posteriores si fueran necesarias. Si deseas realizar la exploración con un equipo especializado y un circuito asistencial claro, puedes solicitar cita para TAC en Grupo Scanner Vizcaya, donde el estudio se adapta al criterio médico y a las necesidades clínicas de cada paciente.